Panorama actual de los Mercados en la Ciudad de México

Entrevista a Juan Pablo Romero.

Por Mecenas Colectivo

«De los 348 mercados que están funcionando, 122 están vacíos. Sin embargo, la Ciudad no puede recuperar el terreno de los mercados abandonados porque tienen su terreno usufructuado por particulares de forma vitalicia. Entendimos que necesitamos reconstruir el tejido social  de estos espacios y solo se puede lograr con una reestructura profunda que nos lleve a la evolución y a la modernización»

—Juan Pablo Romero.

Moritz Bernoully

Moritz Bernoully

I. La realidad de los mercados.

En la oficina de Aprovechamiento Territorial, dentro de la Secretaría de Economía de México, Juan Pablo Romero, a cargo de la loable —y quizás caótica— labor de encontrar la mejor manera de utilizar el espacio de la Ciudad de México, se encontró con una especial situación de los mercados defeños y nos compartió la historia.

Según la Dirección General de Patrimonio Inmobiliario del DF, la Ciudad de México tiene 13 mil inmuebles, pero no existe un catálogo de cuáles son y en qué situación (de uso y propiedad) se encuentran. En enero de 2013 comenzó la titánica tarea de encontrar la mejor forma de aprovecharlos, pero en el ínter de las decisiones, el mercado de La Merced sufrió un incendio en el área de comida (febrero, 2013) y entonces el trabajo se enfocó en rescatar al mercado, pero la complicada situación salió a la luz porque:

1) El terreno donde se hospedan los mercados es propiedad de la Ciudad de México.

2) Los locatarios tienen derecho de uso vitalicio (tomando en cuenta el apellido, no solo a la persona), por lo que se heredan los lugares entre generaciones.

3) Lo único que tienen que pagar es cien pesos por el agua y la luz que utilicen, «no importa si ya se colgaron con cinco refrigeradores o si la misma persona es dueña de cinco puestos más, no importa cuánto gasten, solo pagan cien pesos porque así está la ley».

Claro, la ley que rige a los mercados está vigente desde 1952 (por las reformas urbanísticas de Ernesto Uruchurtu) y desde entonces no se ha modificado.

De los 348 mercados que están «funcionado», 122 están vacíos. «Entonces, la idea del mercado cambia, ¿no?», dice Juan Pablo, «porque son comerciantes que no pagan por su local, ni renta, ni impuestos. Algunos compran en la Central de Abastos al mismo costo que el súper (que por cierto sí paga impuestos), pero nos venden más caro. Entonces, ¿el malo de la historia es el súper?».

Hay mercados en los que quedan cuatro locales operando, como el mercado Villa Gómez, junto al Circuito Interior, con el metro Villa Gómez en frente. Son cinco mil metros de un mercado que ya quebró por completo —debido al tianguis que se pone a una cuadra dos veces por semana. Tiene estacionamiento subterráneo con otros cinco mil metros desperdiciados. «El caso es terrible si lo pensamos así: son diez mil metros cuadrados, con todos los servicios alrededor, desperdiciados en plena ciudad central».

También hay mercados interesantes como el mercado de Medellín, que posee canchas de fútbol y hasta tienen una liga de jugadores. Rentan las canchas, que se mantienen solas y cumplen una función de barrio, generando comunidad y movimiento. Así que, la realidad de los mercados, tal como nos dice Juan Pablo es que «en muchas colonias son centros de barrio exitosos y llenos de color y sabor, pero en otras son guetos de poder, controlados por grupos de personas que pueden ser muy difíciles de trato».

Michel Rojkind

Michel Rojkind

 

II. Propuesta para revivir los mercados.

Existe una forma de recuperar y reactivar los mercados abandonados, respetando los usufructos, pero aprovechando los espacios de la Ciudad: «si queremos que el mercado recupere su esencia de barrio, tiene que evolucionar. Nuestra propuesta es dejarle al locatario el uso de suelo en el mercado, respetando sus metros cuadrados a nivel de calle y usando para la Ciudad los metros cuadrados que están arriba y abajo de ese local».

Aquí entra al juego la situación de las viviendas en México y la reforma del Infonavit (a partir de enero 2014 las casas del Infonavit no se pueden vender). Según los estudios que la oficina de Aprovechamiento Territorial ha hecho, hay muchas personas que están dispuestas a rentar un cuarto de servicio en la ciudad con tal de no irse hasta su casa y desperdiciar tres o cuatro horas de camino hacia el trabajo.

«Necesitamos una ciudad más densa, no es un tema de sobrepoblación, sino de que necesitamos habitar la ciudad. Somos la megalópolis con menos densidad por metro cuadrado en el mundo y que no tiene edificios de vivienda que pasen de los cuarenta pisos. Tenemos que actuar al contrario: traer a más gente a que viva en el centro de la ciudad y eliminar más coches», nos dice Juan Pablo.

Así que, ¿por qué no armar un modelo de vivienda con todos los servicios cercanos en los terrenos abandonados de los mercados?, donde la Ciudad sí puede utilizar su espacio mientras el mercado sigue siendo dueño de sus locales. «En cada uno de los predios de cinco mil metros podemos meter, sin modificar la ley, 580 departamentos de 40 metros cuadrados para que trabajadores renten a buen precio».

Entonces tendremos: 1) el estacionamiento subterráneo, 2) el mercado remodelado y reactivado a nivel de calle, 3) el primer piso lleno de servicios para los inquilinos y los locatarios: tintorería, lavandería, incluso cocina común —dependiendo de la zona—, centro de internet, cámaras de refrigeración a renta para los locatarios del mercado, incluso canchas de fútbol o gimnasios y hasta centros de salud, y 4) en el segundo piso departamentos a renta ($2,000 pesos aproximadamente) que son propiedad de la ciudad pero con administración privada. Esto es una alternativa real para las miles de personas que vienen de las zonas conturbadas a trabajar a la capital. El mensaje es: «no compres casa a tres horas de tu trabajo, ya no te gastes tantas horas de tu vida en transportarte, vive aquí, ten el mercado y todos los servicios que necesitas a la mano y renta en una zona consolidada».

Dice Juan Pablo que «en ninguna parte del mundo existe un sistema de vivienda como el nuestro con el Infonavit y la Sociedad Hipotecaria Federal. Así que si ya tenemos la estructura del Infonavit, la utilizaremos de manera virtuosa». Infonavit ya tiene relación con el empleado y el empresario, así que ellos se encargarán de cobrar las rentas de estas nuevas viviendas. Se realizará como crédito de vivienda temporal, no se será sobre los ahorros de los trabajadores y se garantizará que estas viviendas sean sólo para ellos.

La idea es hacer esto en los casi trescientos cincuenta mercados de la ciudad. El proyecto ya está aprobado por SEDUVI y la Sociedad Hipotecaria Federal aceptó financiar 500 departamentos al Gobierno del DF. «En marzo comienza el trabajo en el mercado Villa Gómez y estamos seguros de que nos ayudará a probar nuestra hipótesis».

«Con esto ganamos todos. Fomentamos la movilidad sustentable, la salud, el deporte y la calidad de vida. El cambio es posible, pero tomará tiempo. Con un modelo de éxito se logrará el desarrollo social, económico y cultural de la Ciudad de México.»

  

Juan José Saez de Ocariz

Juan José Saez de Ocariz

III. Evolución de los mercados. 

Con esta iniciativa también se busca que la idea del mercado evolucione. Claro, respetando su tradición de más de cien años de existir y fortaleciendo su capacidad de crear tejidos sociales. «Yo creo que esta es la forma de revivir al mercado y al sentimiento de barrio, pues la gente va a pasar más tiempo en su casa, en su colonia, con sus vecinos, porque ya no necesita perder tanto tiempo en el transporte. Va a vivir ahí, a comprar ahí, a convivir ahí. La única manera de que un mercado pueda competir contra las marcas grandes es revivir poco a poco la dinámica del comprar lo que nos gusta cómo nos gusta, no como nos lo venden.»

Pero para que esto funcione, el mercado debe evolucionar en diversos puntos:

1) Ampliar horarios: porque la realidad de la ciudad es que está en un eterno movimiento sin pausas totales. Nuestros ritmos nos obligan a comprar nuestra comida a las diez de la noche.

2) Tener terminales de punto de venta: los locatarios siempre se apoyan entre sí y se organizan. La idea es que uno vaya a comprar todo lo que necesita y al final se cobre en una sola exhibición todo con tarjeta de crédito. Esto facilitaría mucho las compras.

El mercado de San Juan es un ejemplo vivo de la evolución de los mercados, pues espera su pronta remodelación para ser algo parecido a La Boquería de Barcelona, es decir: un mercado que a la vez es un centro turístico importante. «Ya hay mercados que quieren evolucionar y modernizarse para ofrecer mejores servicios y claro, ganar más, pero hay otros que no quieren, porque aún no lo entienden, o que sí lo quieren, pero no se logran organizar con los líderes de los mercados, que a veces pueden ser de cuidado. La Merced por ejemplo, tiene 400 líderes, por lo que debemos ser discretos en el proyecto», concluye Juan Pablo.

Vivian Alderete

Vivian Alderete

  

«Todo partió de la idea de que necesitamos reconstruir el tejido social de las colonias del DF y el mercado es un eje que puede ayudar a lograrlo. Aunque ahorita muchos mercados son sucios, abandonados y maleados, con una reestructura es posible que puedan ser esa manera de acceder a un abasto más sano y de fomentar la movilidad sustentable, haciendo a la vez una ciudad más densa y con mejor calidad de vida.» 

—Juan Pablo Romero.

– – –

Juan Pablo Romero es funcionario público, multitalentoso e inquieto emprendedor. Es amante del café, tiene su propia finca en Veracruz —que, según nos dice, alcanza para su consumo personal—, fue fundador de Finca Santa Vera Cruz y de Expo Café. Es un comensal entusiasta y aventurado y ha sido amigo de DóndeComeré desde sus inicios. Ha contribuido a la industria gastronómica desde su participación como dueño del Café Olé en la Condesa y después fue parte del impulso culinario de la misma colonia con la fundación del restaurante Contramar al lado de Gabriela Cámara y José Luis Navarro.

Estudió Sociología en la Universidad Iberoamericana y la Maestría en Dirección de Empresas en el IPADE y su trabajo ha estado enfocado en el turismo. Abrió, junto con su hermano y un amigo, la primera agencia de Ecoturismo en México en los ochentas y fundó la Asociación Mexicana de Turismo de Aventura y Ecoturismo. Trabajó mucho tiempo con SECTUR y participó en tres de los puntos de la Agenda 21 de la ONU a través de una red mundial de turismo que fundó junto con su agencia. Hace diez años inició una consultoría inmobiliaria y ahora trabaja en Aprovechamiento Territorial dentro de la Secretaría de Economía en México.

– – –

Imágenes cortesía de la exposición: Sumario Mercados

 

_ _ _
 

Acerca de dondecomere

Vivo para comer y para compartir. Ni chef, ni restaurantero, ni muy conocedor. Información por amor a la comida.

Nos gustaría conocer tu opinión.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: