La chinampa de Don Chope

No sabía por qué insistían tanto en unos cacahuates que llevaría Dominique durante el trayecto en trajinera hasta que los probé. Vicio. Mientras escuchábamos acerca de las pocas probabilidades de que siga existiendo Xochimilco, pensaba en la suerte de estar “ahí” en ese momento.

La maravilla sucedió a cuarenta minutos de mi casa, en un lugar donde reina la paz y el silencio, donde el cielo se extiende a tus pies por el reflejo del agua y rodeados de pedazos de tierra sin concreto alrededor.

La historia empieza hace años con el entusiasmo de dos personas que aún no se dan por vencidas en la lucha por conservar las tradiciones, convertir en huertos pedazos de tierra olvidados, recuperar el equilibrio de la zona, proteger los ajolotes que custodian su hábitat y contagiar su fervor a los chinamperos desencatados del entorno.

Todo pareciera que lo tienen perdido. El 90% de las tierras están abandonadas y de continuar así, en menos de diez años, ya no tendremos Xochimilco. Las pocas tierras habitadas se han convertido en canchas de fútbol, cabañas ecoturísticas, lugares para eventos, uno que otro restaurante y algunas tierras que son empleadas para su función vital: el cultivo.

Razones sobran para la evidente desventaja. La competencia contra los productos de la central de abastos, el problema de la distribución, la poca conciencia de la gente para comprar productos locales, el costo de la mano de obra de los chinamperos, el problema de la trasportación en trajineras…

Pero ayer nos mostraron el Xochimilco de antes. Un lugar donde no todo está perdido. Un vergel donde no usan fertilizantes ni compuestos químicos y habita un Don Chope ilusionado de contagiar a los demás chinamperos a seguir su ejemplo.

Treinta personas desembarcamos para conocer, cosechar y cocinar los productos que puedes encontrar en una chinampa.

Todo se alineó para que el día fuera perfecto.

Algunos pensando en voz alta en organizar un grupo para rehabilitar una chinampa, otros pensando en cómo convencer a sus clientes de comprar productos orgánicos, otros queriendo trasladar su restaurante ahí, otros yendo a tomar talleres para aprender a sembrar y construir huertos en sus casas, otros llevando a sus hijos para enseñarles la importancia del ciudado al medio ambiente, otros pensando en dar a conocer los productos con los restauranteros para ofrecer mejor calidad y otros más buscando apoyo de inversionistas.

Regresé de Xochimilco agradecida y queriendo mostrarles a todos las imágenes de lo que vivimos en un día con Don Chope.

Acerca de dondecomere

Vivo para comer y para compartir. Ni chef, ni restaurantero, ni muy conocedor. Información por amor a la comida.

Nos gustaría conocer tu opinión.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: